Consumidores han expresado preocupación por el aumento sostenido en los precios de productos básicos de la canasta familiar, especialmente alimentos de alto consumo diario.
Comerciantes explican que los incrementos responden a costos de transporte, importación y variaciones en la oferta, mientras que ciudadanos reclaman mayor supervisión y medidas de control.
Economistas advierten que, de mantenerse la tendencia, el alza podría presionar el presupuesto de los hogares de menores ingresos y afectar el consumo interno.
