LIMA (EFE). – El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino, el derechista José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales, marcando el octavo cambio presidencial en casi una década de inestabilidad política iniciada tras los comicios de 2016.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo decidió remover a Jerí debido a investigaciones en su contra durante su breve mandato de apenas cuatro meses. Entre las causas se señalan reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno.
Jerí asumió la Presidencia de manera interina como presidente del Congreso tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte (2022-2025) en octubre del año pasado. Al ser censurado como máximo líder del Parlamento, perdió automáticamente su condición de jefe de Estado encargado.
El partido Somos Perú, al que pertenece Jerí, intentó suspender el debate para que la destitución se realizara mediante la figura de la vacancia presidencial, que requería dos tercios de los votos, pero la mayoría del Congreso rechazó esta propuesta.
Próximo presidente interino
Tras la destitución de Jerí, el Congreso convocó un pleno extraordinario para este miércoles a las 18:00 hora local (23:00 GMT), donde se elegirá al nuevo presidente interino. Según el fujimorista Fernando Rospigliosi, presidente encargado del Congreso, “al haberse aprobado las mociones de censura, la mesa directiva del Congreso declara la vacancia del cargo de presidente del Congreso. En consecuencia, se encuentra vacante el cargo de presidente de la República del Perú”.
El plazo para que las bancadas presenten candidatos vence este martes 17 de febrero a las 18:00 hora local (23:00 GMT).
Polémica en torno a Jerí
Los partidos conservadores que inicialmente respaldaron a Jerí retiraron su confianza a pocas semanas de las elecciones, tras la pérdida de popularidad del mandatario por las revelaciones que motivaron la investigación fiscal por tráfico de influencias.
El fujimorismo fue el único partido que mantuvo su apoyo a Jerí, en contra de los constantes cambios presidenciales que han marcado la historia reciente del país. Entre los hechos que generaron controversia, se destaca que Jerí fue visto el 26 de diciembre encapuchado en un restaurante de un empresario chino contratista del Estado y de la oficina presidencial, y también visitó uno de sus locales el 6 de enero, horas antes de que autoridades municipales clausuraran el establecimiento.
