SANTO DOMINGO.– El reciente aumento en los precios de los combustibles vuelve a golpear el bolsillo de los dominicanos en un contexto económico cada vez más desafiante. Para la semana del 11 al 17 de abril, el Gobierno dispuso incrementos de RD$9.00 en la gasolina premium, que ahora se vende a RD$314.10 por galón, y de RD$7.00 en la regular, que alcanza los RD$294.50. Asimismo, el gasoil regular subió a RD$246.80 y el óptimo a RD$266.10, encareciendo el transporte y, en consecuencia, los productos básicos. Aunque se anunció un subsidio de RD$1,793 millones para contener mayores alzas, la medida no ha sido suficiente para aliviar la carga económica de la población.
Este escenario se produce en medio de un preocupante panorama fiscal. El Gobierno dominicano cerró el primer trimestre de 2026 con un déficit de RD$63,723 millones, resultado de gastos por RD$387,915 millones frente a ingresos de RD$324,192 millones. Este déficit ya representa el 22.7 % del total presupuestado para todo el año, lo que enciende alertas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. Entre los principales factores que impulsan este desequilibrio se encuentran las transferencias corrientes —donde se incluyen subsidios— que sumaron RD$151,752.4 millones (39.1 % del gasto), seguidas por los intereses de la deuda con RD$91,173.9 millones (23.5 %) y las remuneraciones y contribuciones, que alcanzaron RD$84,197.9 millones (21.7 %).
La combinación de alzas en combustibles y un déficit fiscal creciente ha intensificado las críticas de distintos sectores, que cuestionan lo que consideran un manejo ineficiente y desproporcionado del gasto público. En total, estos tres grandes renglones consumieron el 84.3 % del gasto estatal en los primeros meses del año, dejando un margen limitado para inversión en obras, servicios y desarrollo. Analistas advierten que, mientras la ciudadanía enfrenta aumentos constantes en bienes esenciales, el Gobierno debe revisar sus prioridades presupuestarias, mejorar la transparencia y enfocar los recursos en políticas que mitiguen el impacto económico sobre la población.

