Condenan empresario provocó pérdidas millonarias a EDEESTE


Santo Domingo.– La Primera Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santo Domingo declaró culpable a un empresario por incurrir en fraude eléctrico, una práctica ilícita que generó pérdidas millonarias a la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEESTE).

De acuerdo con la sentencia emitida el pasado 26 de mayo, el tribunal encontró responsable a Javier Francisco Álvarez Valencia, propietario del establecimiento comercial Hielo El Grande, ubicado en el sector El Cacique II, en Santo Domingo Norte. La decisión se basó en la violación de los artículos 124-2, 125-1 y 125-3 de la Ley General de Electricidad, tras comprobarse el consumo irregular de energía eléctrica en el negocio.

El fallo judicial acogió como válidas las pruebas presentadas por la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE) y EDEESTE, las cuales evidenciaron la existencia de una conexión fraudulenta que afectaba directamente el sistema de distribución energética.

Como consecuencia, el tribunal impuso al condenado una multa equivalente a diez salarios mínimos y ordenó el pago de RD$47,747,272.88 por concepto de energía consumida de manera fraudulenta, monto que deberá ser resarcido a favor de la empresa distribuidora.

Asimismo, Álvarez Valencia fue condenado a dos años de prisión, pena que fue suspendida de forma total, quedando sujeta al cumplimiento de las condiciones que establezca el Juez de la Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de Santo Domingo.

EDEESTE valoró la decisión judicial como un precedente significativo en la lucha contra el fraude eléctrico y reiteró su compromiso de colaborar con las autoridades para enfrentar las conexiones ilegales y otras prácticas que afectan la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional.

La empresa recordó además que el fraude eléctrico constituye un delito tipificado en la legislación dominicana y advirtió que estas acciones impactan negativamente la calidad del servicio, limitan las inversiones en infraestructura y comprometen la estabilidad del suministro para los usuarios que cumplen con sus obligaciones.