
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) anunció que evalúa retirar las terminales de pago electrónico de sus 780 estaciones de servicio en todo el país, como medida de protesta por las comisiones que, según el gremio, aplican las entidades bancarias a las transacciones realizadas con tarjetas.
El presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, afirmó que la banca retiene el 27 % de la utilidad bruta que reciben las estaciones por la venta de combustibles. Explicó que, por cada galón vendido, el margen de ganancia es de 25 pesos, de los cuales siete pesos son descontados por concepto de comisiones bancarias, además de otros cargos asociados al uso de tarjetas de débito y crédito.
Pérez señaló que la eventual suspensión del servicio de cobro electrónico equivaldría a un paro nacional del sistema de pagos con tarjetas en las estaciones de combustible y aseguró que la iniciativa cuenta con el respaldo de otras empresas distribuidoras del sector.
El dirigente explicó que la medida busca evidenciar que las actuales condiciones de operación han provocado un déficit financiero para los detallistas, situación que, según indicó, compromete la sostenibilidad económica de las estaciones de servicio.
Asimismo, informó que la problemática fue presentada al presidente de la República, Luis Abinader, quien remitió el caso al presidente ejecutivo de Banreservas, Leonardo Aguilera, para que una comisión evaluara las demandas del sector. Sin embargo, Pérez sostuvo que el proceso de diálogo no produjo resultados debido a la falta de seguimiento y respuesta por parte del equipo designado.
Anadegas reiteró su llamado a las autoridades y al sistema financiero para revisar el esquema de comisiones aplicado al sector, con el objetivo de alcanzar una solución que permita mantener la viabilidad de las estaciones de servicio y evitar afectaciones a los consumidores.
