La segunda ‘Pequeña República Dominicana’ crece en El Bronx



NUEVA YORK. — Lo que comenzó como un goteo de familias dominicanas cruzando el puente desde Washington Heights se ha convertido en una corriente imparable. Impulsados por el costo insostenible de la vivienda en Manhattan —donde la renta mediana de un apartamento de una habitación ronda los 4,700 dólares mensuales—, cada vez más quisqueyanos están mudándose al Bronx, un territorio que sin proclamarse oficialmente se ha transformado en la nueva "gran casa" de la diáspora dominicana. Según datos del Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY citados por El Diario, casi la mitad de todos los dominicanos de Nueva York reside hoy en el Bronx, donde representan el 23.3% de la población hispana del condado, superando por primera vez a los puertorriqueños (19.4%). Entre 2000 y 2020, la comunidad dominicana en el Bronx saltó de 181,450 a 343,403 personas, mientras que la puertorriqueña cayó de 316,931 a 279,059.

El motor principal de este desplazamiento, documentado por El Diario, es la disparidad en los costos de alquiler. Mientras Manhattan sigue siendo el mercado de renta más caro del país, el Bronx ofrece opciones que oscilan entre 2,200 y 3,100 dólares mensuales, con la mayor disponibilidad de descuentos y concesiones para inquilinos de toda la ciudad. Testimonios como el de Miguel Ríos, dominicano de tercera generación criado en Washington Heights, ilustran la realidad de muchas familias: "Por el mismo dinero que pagaba por un estudio en la calle 181 con Saint Nicholas, conseguí dos habitaciones en University Heights. No fue una decisión emocional, fue totalmente económica". Como consecuencia, Washington Heights e Inwood fueron los únicos vecindarios de los 197 de la ciudad que perdieron al menos un 5% de su población en una década, con más de 17,000 residentes hispanos reemplazados por unos 4,800 residentes blancos, en un claro patrón de gentrificación.

El reacomodo demográfico está reconfigurando también el mapa político de la ciudad. Tras las elecciones de noviembre de 2025, los dominicanos cuentan con cinco representantes en el Concejo Municipal de Nueva York, dos de ellos directamente por el Bronx, y cuatro de los once asambleístas estatales demócratas del condado son de origen quisqueyano. Más allá de las cifras, la identidad cultural dominicana —el merengue, la bachata, la devoción a la Virgen de Altagracia, el mofongo, el sancocho y las partidas de dominó en verano— se reparte ahora entre el Alto Manhattan y el Bronx, confirmando que la diáspora no desaparece: se expande y se reinventa en un nuevo territorio.