
Al menos siete personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles como consecuencia de una nueva ola de ataques del Ejército ruso contra varias regiones de Ucrania, mientras Moscú anunció avances militares con la toma de dos localidades en el este del país, en el marco de la guerra iniciada en febrero de 2022.
De acuerdo con autoridades ucranianas, los bombardeos afectaron las provincias de Odesa, Zaporiyia, Jersón, Járkov y Poltava. En Odesa, el gobernador Oleg Kiper informó que un ataque con misiles balísticos dejó dos fallecidos y alrededor de 15 heridos. En Járkov, las autoridades reportaron otras dos víctimas mortales y cerca de una treintena de personas lesionadas. En tanto, la Fiscalía de Jersón confirmó la muerte de tres personas y 32 heridos tras nuevos ataques sobre esa región.
La jornada coincide con declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien destacó los resultados de los recientes ataques de largo alcance ejecutados por Ucrania contra infraestructura militar e industrial en territorio ruso.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus fuerzas tomaron el control de las localidades de Ukrainskoe, en la provincia de Járkov, y Kopani, en Zaporiyia. Además, aseguró que las tropas continúan operaciones para consolidar posiciones en la zona suroccidental de Konstantinovka, una ciudad considerada estratégica en la provincia de Donetsk.
Moscú también afirmó que, durante los combates registrados en esa área en las últimas 24 horas, alrededor de 90 militares ucranianos murieron. Hasta el momento, las autoridades de Ucrania no han confirmado de forma independiente las cifras de bajas reportadas por el Gobierno ruso.
