
Un potente terremoto de magnitud 7,7 golpeó este sábado la costa norte de la isla indonesia de Flores, dejando al menos 47 fallecidos y numerosos heridos de gravedad, según informó el jefe de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Suharyanto. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó a 68 kilómetros de Ende, la ciudad más poblada de la isla, ocurrió a una profundidad marina de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Tras el sismo se activó una alerta temprana de tsunami que fue levantada poco después.
Alrededor de 2.000 personas fueron evacuadas de las zonas costeras como medida preventiva ante las fuertes réplicas. El terremoto causó daños graves en más de 50 viviendas y provocó deslizamientos de tierra en varios puntos de la isla. También se reportaron afectaciones en el aeropuerto de la zona turística de Komodo, la puerta de entrada al Parque Nacional de Komodo, aunque la terminal permanece operativa. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de los daños en las comunidades más afectadas.
Flores, una isla habitada por cerca de dos millones de personas, forma parte del Anillo de Fuego del Pacífico, una región conocida por su intensa actividad sísmica y volcánica. Indonesia se encuentra entre los países con mayor riesgo de terremotos y tsunamis del mundo, y las autoridades han instado a la población a mantenerse alerta ante posibles réplicas. Se espera que en las próximas horas se actualicen las cifras de víctimas y damnificados a medida que los equipos de rescate lleguen a las zonas más remotas.
