
Brasilia.– El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, calificó como “muy importante” para su país el reciente dictamen de la Corte Suprema de Estados Unidos que declaró ilegales la mayor parte de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. Según el vicemandatario, la decisión judicial abre una ventana de oportunidad para fortalecer la complementariedad económica entre ambas naciones y fomentar inversiones recíprocas en un contexto de mayor equilibrio comercial.
Durante una conferencia de prensa, Alckmin sostuvo que el fallo crea condiciones favorables para ampliar el comercio bilateral bajo un esquema “beneficioso para todos”. Recordó que, pese a los avances en las negociaciones, aún pesaba un gravamen de 22 % sobre productos brasileños, situación que Brasil considera injusta, tomando en cuenta que la balanza comercial favorece a Washington. “El año pasado el superávit fue de 2.100 millones de dólares. Estados Unidos no tiene déficit con nosotros, sino superávit”, argumentó, al tiempo que subrayó que el arancel promedio aplicado por Brasil a los principales productos estadounidenses ronda el 2,7 %.
El vicepresidente brasileño reafirmó que el diálogo con la Casa Blanca continúa abierto y que la vía diplomática sigue siendo la herramienta principal para consolidar un comercio exterior más sólido, capaz de traducirse en empleos e ingresos. En cuanto al arancel global de 10 % anunciado por Trump, Alckmin minimizó su impacto, al considerar que, al tratarse de una medida generalizada y no específica contra Brasil —como lo fue el 40 % aplicado anteriormente—, no afectará la competitividad relativa de las exportaciones brasileñas en el mercado estadounidense.
