
Santo Domingo. – Ha llamado poderosamente la atención el silencio que han mantenido los principales dirigentes del transporte en la República Dominicana frente a los recientes aumentos en los precios de los combustibles dispuestos por el Gobierno. A pesar de tratarse de los incrementos más altos registrados en la historia del país, hasta el momento no se ha producido una reacción oficial por parte de los líderes del sector, lo que ha generado inquietud tanto en la ciudadanía como en distintos actores económicos.
Entre las figuras más influyentes del transporte se encuentran Juan Hubieres y Antonio Marte, quienes encabezan federaciones y sindicatos que agrupan a choferes de carros públicos, autobuses urbanos e interurbanos, así como motoconchistas en diversas zonas del país. Su incidencia ha sido históricamente determinante en decisiones relacionadas con tarifas del pasaje, subsidios a los combustibles y regulaciones del sector transporte, por lo que su ausencia en el debate actual resulta particularmente significativa.
Tradicionalmente, aumentos en los precios de los carburantes han provocado reacciones inmediatas por parte de estos gremios, incluyendo advertencias de incrementos en el costo del pasaje o llamados a diálogo con las autoridades. Sin embargo, en esta ocasión, el escenario ha sido distinto, lo que ha abierto espacio a múltiples interpretaciones sobre las razones detrás de esta postura, en medio de un contexto económico marcado por presiones internacionales sobre los precios del petróleo.
Hasta el momento, las únicas voces que se han pronunciado respecto a los incrementos han sido dirigentes de partidos políticos de oposición, quienes han cuestionado las medidas adoptadas por el Gobierno y advertido sobre su impacto en el costo de vida de la población. Mientras tanto, usuarios del transporte público permanecen a la expectativa ante la posibilidad de eventuales ajustes en las tarifas, en un entorno donde el silencio de los principales actores del sector continúa generando incertidumbre.
