
JERUSALÉN (EFE).– El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este miércoles que la guerra contra Irán continúa “en pleno apogeo”, desmintiendo informaciones de prensa que apuntan a una posible desescalada. Sus declaraciones se producen en un contexto en el que la República Islámica ha reconocido contactos indirectos con Estados Unidos, a través de intermediarios, para explorar una eventual tregua al conflicto.
Durante un foro con alcaldes y líderes locales de zonas cercanas a la frontera norte, Netanyahu vinculó la ofensiva contra Irán con la situación en Líbano, señalando que la posible disolución de Hizbulá forma parte de la estrategia general de seguridad israelí. El mandatario destacó que las operaciones militares buscan neutralizar amenazas en múltiples frentes, en medio de un conflicto que alcanza ya 26 días.
En paralelo, Israel ha intensificado su presencia militar en el sur del Líbano mediante una operación terrestre por debajo del río Litani, una franja que se extiende aproximadamente a 30 kilómetros de la frontera común. Netanyahu defendió esta acción como una medida para “cambiar radicalmente” la situación de seguridad, ampliando la zona de amortiguación con el objetivo de eliminar la amenaza de misiles antitanque contra comunidades israelíes cercanas.
La ofensiva ha generado controversia dentro y fuera de Israel. Figuras del propio Gobierno, como el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, han planteado que el río Litani debería convertirse en la nueva frontera efectiva entre Israel y Líbano, lo que implicaría una ocupación territorial prolongada. En la misma línea, el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó recientemente que las fuerzas israelíes buscan arrasar la zona, comparándola con localidades devastadas como Beit Hanún o Rafah en la Franja de Gaza, lo que eleva la preocupación internacional por una posible escalada mayor del conflicto en la región.
