
Washington, 28 de febrero (EFE).– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que el Ejército estadounidense ha iniciado un “gran operativo de combate” en territorio iraní con el objetivo de “eliminar amenazas inminentes” del régimen de Teherán. En un mensaje difundido a través de la red social Truth Social, el mandatario aseguró que “Irán nunca tendrá un arma nuclear” y defendió la acción militar como una medida necesaria ante el avance del programa nuclear y el desarrollo de misiles de largo alcance por parte de la República Islámica.
En un video de ocho minutos, aparentemente grabado en su residencia de Mar-a-Lago, Trump llamó directamente al pueblo iraní a prepararse para asumir el control del gobierno una vez concluya la operación militar. Asimismo, instó a los miembros de las fuerzas de seguridad iraníes a deponer las armas, prometiendo “inmunidad total” si lo hacen. El anuncio se produce tras una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, en la que, según medios estadounidenses, se han empleado misiles de crucero Tomahawk y aeronaves de combate como los F-22 y F-35 para neutralizar sistemas de defensa aérea.
El mandatario justificó la ofensiva señalando que Teherán continúa intentando reactivar su programa nuclear y fortalecer su capacidad misilística, lo que —afirmó— podría representar una amenaza directa para territorio estadounidense. Trump recordó además que en junio pasado la denominada “Operación Martillo de Medianoche” atacó tres de las principales instalaciones nucleares iraníes con bombarderos estratégicos B-2. Sin embargo, no precisó si la actual acción, denominada “Operación Furia Épica”, será limitada o prolongada.
La decisión ha generado controversia en Washington, ya que el presidente no solicitó autorización previa del Congreso, órgano que tiene la potestad constitucional de declarar la guerra. De acuerdo con el diario The New York Times, ni siquiera el senador demócrata Jack Reed, principal miembro del Comité de las Fuerzas Armadas, fue informado con antelación sobre el ataque.
Trump también advirtió sobre la posibilidad de bajas estadounidenses. “Mi administración ha tomado todos los pasos posibles para minimizar el riesgo para nuestro personal en la región, pero el régimen iraní busca matar. Podríamos perder vidas de valientes héroes estadounidenses y podríamos tener bajas”, expresó con tono solemne.
Funcionarios citados por Fox News indicaron que la campaña militar podría extenderse por varios días y no se trataría de una operación “limitada o quirúrgica”, dada la magnitud de los objetivos militares involucrados. Mientras Estados Unidos concentraría sus ataques en instalaciones militares y sistemas de misiles, Israel dirigiría acciones contra centros de poder del régimen iraní, incluyendo figuras clave del liderazgo político.
La escalada marca un punto crítico en las tensiones entre Washington y Teherán y abre un escenario de alta incertidumbre en Medio Oriente, con posibles repercusiones geopolíticas a nivel global.
